Behind.

Un trozo de espejo, un vaso con agua, una canica que no sabe girar, unos gritos envasados al vacío que nadie quiso nunca escuchar, una mirada en una cámara de fotografía, una gran bola de cristal que refleja el cielo, un arcoiris pintado en un trozo de servilleta, dos palabras escritas con rotulador en el marco de una puerta, un nombre, una sonrisa, una canción, siete frases de siete palabras, miles de listas de cosas que nadie entiende;
papel y un bolígrafo.

lunes, 12 de marzo de 2012

Llévame a ese lugar donde no volvamos a estar tristes.

Cuando estamos mal y alguien encuentra una canción que lo describe todo tan bien que te obliga a llorar,
¿por qué no paramos de escucharla?
¿Por qué suena una y otra vez sin parar, haciéndonos caer más y más?
¿Por qué lloramos? Llorar no hace que las cosas salgan bien, no hace que las cosas se solucionen. Llorar no va a hacer que todo esté en su sitio, no va a hacer que dejemos de estar mal y sin embargo una vez empezamos nos cuesta tantísimo parar.
¿Por qué a veces cuentan mal los malos ratos que todo lo bueno? No creo que sea algo que queramos. Creo que simplemente nos gusta estar mal, nos gusta recordarnos que no somos del todo felices.
Pero, ¿sabes? lo tenemos todo. Y no paramos de quejarnos, nos ofrecen ayuda y la rechazamos. 
Nos creemos tan fuertes.
Y al final, ¿al final qué? recurrimos siempre a la misma persona para soltar todo lo malo, para descargarnos de un modo injusto e inútil.
No sabemos llorar solos ni tragar con nuestros problemas en silencio, estamos hechos para necesitar a los demás. ¿Y dónde están los demás cuando todo se reduce a las cuatro paredes de tu habitación?
Llevo meses pidiéndole a cualquiera que pudiera escucharme que me sacara de esta locura, pero nadie ha aparecido. Y al final he tenido que salir sola y todo esta mal ahora.
Ya te buscaré dentro de 14 días aunque solo sea para decirte que te echo de menos.
¿Está mal equivocarse? No creo que esté peor que no saber admitirlo, en serio ¿dónde estás? ¿Qué haces? ¿Por qué no estás aquí? ¿De verdad no pudiste verlo?
Joder, que mal todo. Que impotencia de mierda, que asco de kilómetros y de dudas y de todo. 
¿Por qué la gente está mal pudiendo estar bien? Lo siento, pero en serio no lo entiendo. Buscamos el camino más complicado para estar bien y no nos aporta nada. 
Me he partido el tarro, pensando y pensando en cientos de "por qués" pero no me cabe en la cabeza.
No entiendo esas cosas que sentís, que os hacen estar bien y superar cualquier inconveniente.
¿Por qué todos pueden menos yo? ¿Qué pasa?
¿Qué hemos hecho mal para estar así? No lo entiendo, no puedo. Joder.

¿Qué esperan?

sábado, 10 de marzo de 2012

Take the fall.

El vaso calló al suelo y en un instante estaba roto en mil pequeños pedacitos. La bebida comezzaba a extenderse por las baldosas y ya humedecía sus pies. Miró el destrozo con una mueca de asco y se levantó, apoyándose en la mesa para no caerse, para encontrar algo con lo que limpiar aquello. 
Con el primer paso, cientos de microcristales se introdujeron lenta y dolorosamente en la planta de su pie que, humedecido por el alcohol, comenzó a arderle de un modo exagerado. Emitiendo un profundo grito cayó al suelo aturdido, clavándose los cristales que quedaban en el costado y en las manos. Ya no podía gritar, la cabeza le daba vueltas. Un terrible ardor subía de su estómago a su garganta, lo conocía bien; primero el ardor, luego las náuseas y después el vómito. Y luego un terrible dolor en todo el cuerpo.
¿Cuántas veces se había prometido dejarlo? Sonrió para si mismo, el ardor se intesificaba y notaba el pulso con claridad.
Se puso boca abajo, indiferente a la sangre que emanaban las heridas mezclada con el alcohol. Respiraba con dificultada a causa del dolor y el mareo. Y en su cabeza resonaba con fuerza un pensamiento "¿Y mi botella? ¿Dónde está mi puta botella?" Miraba hacia todas partes queriendo encontrarla, buscando más, sediento de un poco más de alcohol, de acabar un poco más hundido en una sola noche.
De fondo sonaba el Segundo movimiento de La Ley Innata, Extremoduro. 
"No puedo comprender, me da pereza" una lágrima recorrió su mejilla. Las ganas de gritar se hacían con él, se apoderaban de sus pulmones y sus gargantas. Pero las náuseas eran mucho más fuertes y él se sentía increiblemente torpe. Quería levantarse para ir al baño a vomitar, pero no tenía fuerzas. No podía dar un solo paso, no se veía capaz de ejecutar ni un pequeño movimiento. Y los cristales se hundían más y más en su piel.
Quiso vomitar, pero no podía ni si quiera eso. Dejó caer la cabeza contra el suelo y se quedó allí tirado.

"No necesito alas para volar, prefiero LSD."
Eso fue lo primero que escuchó nada más recuperó el conocimiento. Un dolor terrrible saudió todo su cuerpo, tenía que levantarse y limpiarse las heridas. Arrastrándose hasta la mesa, se agarró al borde y se dio un pequeño impulso. Una mueca de dolor y un grito ahogado fue su única reacción reacción.
Apoyándose en las paredes, se desplazó hasta el baño y allí se dejó caer en frente de la taza del vater. Las náuseas volvían, pero esta vez llegaron a más. No aguantaba, era demasiado. Lo echó todo y se quedó ahí, apoyado con la cabeza agachada, sin fuerzas para nada.
Se sentía intoxicado por cada una de las gotas que había bebido y aquellas que se habían introducido en sus heridas.
"¿Qué estoy haciendo con mi vida?" Se miraba al espejo, horrorizado por su propio reflejo. Los ojos rojos e hinchados, varios cortes en la mejilla, increiblemente pálido y cansado. 
Consumido por los vicios, por los malos pensamientos. Consumido en una casa que le estaba quemando las fuerzas, las energías y las ganas de seguir viviendo.
"No sé que me pasa, pero esto no va a continuar así." Lanzándose una mirada decidida a si mismo, se desnudó y entró en la bañera para limpiarse la sangre.
-Hoy es el final de todo esto, tenemos que salir. Tenemos que poder...

lunes, 5 de marzo de 2012

10 words to tell you...

"¡Cómo me gustaría que estos segundos en los que puedo mirarte de cerca fueran para siempre...!"

No puedo olvidarte, ni aun que quisiera saldrías de mi cabeza. Cada noche juego a dibujarte y desdibujarte en mi mente para poder soñar contigo. Reconstruyo paso a paso todas tus formas, aquellas que tan minuciosamente pude memorizar; tu espalda, tus labios, tus hombros, tu cuello, tus ojos, tus orejas, la forma de tu sonrisa...
Me dejo inundar por tu imagen y un escalofrío recorre todo mi cuerpo, de palmo a palmo al recordar tu contacto. Durante unos instantes la distancia desaparece, se desvanece. Vuelvo a notar en mis dedos tu piel, repaso mentalmente las caricias que quiero darte y luego escucho tu voz con suavidad, susurrando en mi oido. Como si estuvieras aquí, como si estuvieras conmigo. Cada palabra que has dicho y aquellas que te he imaginado diciendo resuenan en mi cabeza arrancándome suspiros que son totalmente tuyos.
Y luego todo desparece, mi cama y mi mente se quedan totalmente vacías y solo estoy yo con mis recuerdos, sintiéndome muy pequeña. 
¿Sabes? a veces me reprocho a mi misma el querer que seas tú lo último que ronde mi cabeza antes de quedarme dormida, pero no me importa, da igual, los que me invade tu calor me siento bien, estoy tanquila.
Puedo jugar a olvidarte y salir perdiendo una y otra vez. Ya ni me molesto en intentarlo, ¿Para qué? Si cruzas mi cabeza a tus anchas y ya ni puedo ni quiero echarte. Me gusta que estés ahí metido.
Eres importante a tu manera, a pesar de que yo no quiera admitirlo, a pesar de todas las molestias que me tomo por negarlo hasta hacerte enfadar. Y tal vez nunca sea capáz de decirlo en voz alta, de mirarte a los ojos y simplemente dejar que las palabras fluyan.
Pero no te enfades conmigo. Porque hay cosas que es mejor demostrar que explicar y puedo demostrarte que te quiero las veces que sea necesario sin necesidad de decirlo nunca.

sábado, 3 de marzo de 2012

Esto va tal que así; no esperes a que deje de llover, sal y empápate de vida.

"-¿Sabes qué es lo que realmente importa?
-No, ¿el qué?
-¿Ves ese espejo de allí? Anda, ve hacia él y dime qué ves.
-Solo estoy yo.
-Pues eso es lo que realmente importa."
Tú, tú y tu sonrisa. Tus ganas de vivir, de seguir adelante sin que pueda frenarte nadie. Las cosas que haces, las decisiones que tomas, todo eso son actos que te benefician a ti. Lo demás es secundario. 
¿entiendes a lo que me refiero?
No puedes pasarte la vida dependiendo de la gente para estar bien, al final acabarás triste, mal y solo. 
No quiero decir que dejes de lado a tus amigos, a la gente que te quiere y que te apoya. Solo digo que no debes depender de ellos para estar bien. Eres tú quien tiene que hacerte feliz.
Porque no es justo que te hundas porque la gente esté demasiado ocupada como para prestarte un poco de atención. No siempre estamos lo suficientemente atentos, nos pasa a todos.
Alimenta tu sonrisa con cosas pequeñas; baila, canta, escribe, dibuja, salta, fuma, bebe, no sé, lo que más te apetezca. Solo hazlo, porque cualquier cosa es mejor que estar tirado en una esquina de tu habitación escuchando canciones tristes y esperando a que suene el móvil. Porque no sonará y te sentirás peor, además de un completo gilipollas. 
Porque, si cada vez que estamos mal tenemos que esperar a que alguien nos haga verlo todo de otro modo, estamos realmente jodidos.
Así que, sal de casa, date un paseo mientras escuchas canciones de tus grupos favoritos a todo volumen y luego vuelves y me cuentas.
Si no estás mejor, solo avisa. Ya pensaremos algo, pero antes inténtalo tú solo.

:)

jueves, 1 de marzo de 2012

Days of shit.


Abro esto y tardo horas para escribir dos frases ¿Qué cojones me pasa en la cabeza? No estoy bien, la situación no es la adecuada y no me apetece nada.
Estoy mal conmigo misma, contigo, con todos. Me miro al espejo para preguntarme qué quiero y por qué no hago nada para tener lo que busco. Y harta de preguntarme sin llegar a ninguna conclusión me voy a mi habitación, me pongo la música y me dedico a soñar, dejar volar mi cabeza es lo único que me proporciona unos segundos de bienestar. Y luego volver a lo mismo, el caos, los malos ratos, las diculpas, los malentendidos, la esperanza 0 de que las cosas salgan bien.
Tienes miles y millones de ideas en la cabeza, tienes ganas de hacer cosas nuevas, quieres gritar, quieres estar bien... pero no haces nada. Te quedas quieto en tu cama, mirando al techo.
En realidad no pasa nada, el único problema es no saber estar bien cuando las situaciones te lo requieren. Pero pasará, todo pasa tarde o temprano. A pesar de tenerte que disculpar mil veces o de enfadarte contigo mismo miles de veces, acaba pasando. 
Volveré a estar bien otra vez cuando todo haya pasado, no hay nada eterno y un pronto me despertaré y todo estará en su sitio. En el lugar que le corresponde.
Hasta que eso llegue, lo siento. Siento las molestias que pueda ocasionar, las palabras mal escogidas, las acciones que no debería llevar a cabo. Siento no saber decir "Te quiero" o no ser capaz de ir a un hospital, siento preocupar a la gente con las cosas que hago o dejo de hacer, pero sobre todo siento no ser capaz de estar a la altura de vuestras situaciones. 
¿Qué queréis que diga? Creo que se nota. 

 Lo siento,pero dentro de poco todo irá bien...